Ser un estudiante en línea y a
distancia implica ciertos retos, requiere ciertas actitudes, habilidades y
compromisos para poder tener éxito en esta innovadora forma de estudiar, así
que veamos algunos de ellos.
En primer lugar, conocer las TIC,
saberlas usar y aprender de la tecnología para construir nuestro conocimiento. A
su vez, construir conocimiento requiere saber buscar, analizar (saber si alguna
información es útil o si tiene o no buen fundamento) y sintetizar información;
esto es, el uso crítico de la información y la confiabilidad de las fuentes.
Aunque sigue siendo una fuente importante de información los libros y las
bibliotecas, debemos reconocer que resulta a veces más fácil buscar información
específica de un tema solo poniéndola en el buscador de Google. Ahí es cuando
debemos aprender a criticar la información que nos encontramos, contrastarla
con diversas fuentes y así, saber cuáles son las fuentes confiables.
En segundo lugar, ser un estudiante en
línea requiere compromiso y seriedad para aprender y para aprender a aprender. Esto
último significa desarrollar habilidades y actitudes para aprender cada vez
mejor, buscando mejores herramientas y ser autónomos en el proceso de
aprendizaje. Aprendizaje que durará toda la vida, porque el mundo está en
constante cambio y nos enfrentaremos a nuevas problemáticas y necesidades. Así
que, debemos aprender a construir nuestro propio conocimiento con ayuda de las
diversas herramientas didácticas, tecnológicas y desarrollando al mismo tiempo
las habilidades y actitudes que esto requiere. Ser estudiante en línea requiere
que afrontemos la responsabilidad de aprender, no solo de recibir la
información de manera pasiva sino buscarla, entenderla, analizar a fondo y al
mismo tiempo conocer que estrategias nos sirven para nuestro propio aprendizaje.
Debemos aprender a ser críticos de la información no solo memorizar datos sino
saber aplicarlos, cuestionarlos, mejorarlos, actualizarlos o desecharlos.
En tercer lugar, debemos aprender a ser
colaborativos, dejar de lado el egoísmo y la soberbia porque el conocimiento se
construye también en equipo, escuchando diversas opiniones y críticas
constructivas. Estudiar en línea no significa estudiar estando solo y aislado,
debemos comprender que la interacción con el otro y el trabajo en equipo
(aunque mediado por herramientas tecnológicas) es crucial para nuestro
aprendizaje y nuestro desarrollo personal y profesional. Ser copartícipes en la
construcción del conocimiento por el bien de todos, esto es compromiso social. Además,
aprender a comunicarnos con los demás de manera respetuosa pero también
crítica. Para lo cual, debemos desarrollar habilidades de comunicación,
principalmente escrita, pero sin olvidar aprender a comunicar con imágenes y diversos
documentos multimedia.
En cuarto lugar, es importante
aprender a administrar nuestros tiempos. Estudiar en línea nos permite romper
con la rigidez de un horario de estudio en una escuela presencial. Sin embargo,
si no aprendemos a determinar nuestro tiempo de estudio y organizar nuestras
actividades difícilmente podremos lograrlo. Una agenda siempre es una buena
elección para gestionar nuestras actividades; esto también nos permite evitar
el estrés y la pérdida de tiempo.
En conclusión, ser un estudiante en
línea y a distancia requiere que aprendamos nuevas estrategias de aprendizaje dejando
de lado el modelo educativo tradicional, unidireccional y pasivo. Debemos convertirnos
en actores principales de nuestro propio aprendizaje desarrollando nuevas
habilidades y actitudes.
Fuentes:
- Material del Curso de integración a la vida universitaria: Ser estudiante en ambientes virtuales de aprendizaje.
- Imágenes de https://www.pexels.com/









